California avanza hacia una nueva regulación para reforzar la prevención frente a la exposición a la sílice

La prevención frente a la exposición a la sílice da un paso decisivo en Estados Unidos. El estado de California está estudiando el proyecto de ley AB 2137, una propuesta legislativa que podría transformar el funcionamiento de los talleres que manipulan superficies con contenido de sílice y establecer un nuevo estándar en materia de seguridad y salud laboral.

Según publica el medio online Focuspiedra.com, la iniciativa plantea un cambio de enfoque respecto a regulaciones anteriores, al introducir mecanismos de control más exigentes que no solo afectan a los procesos de trabajo, sino también a quiénes están autorizados a realizarlos.

Principales medidas del proyecto AB 2137

El proyecto contempla, entre otras, las siguientes medidas:

  • Certificación obligatoria para los talleres que trabajen con materiales que contengan sílice.
  • Inspecciones previas y licencias renovables, vinculadas al cumplimiento de los requisitos de seguridad.
  • Responsabilidad compartida a lo largo de toda la cadena de suministro, reforzando la corresponsabilidad entre fabricantes, distribuidores y talleres.
  • Posibilidad de suspender o revocar autorizaciones en caso de incumplimientos reiterados o graves en materia de seguridad y salud laboral.

Estas medidas suponen un paso más allá del SB 20 (2025), ampliando el alcance regulatorio y reforzando los mecanismos de control preventivo.

Un cambio de escala en la prevención

Desde la Fundación PREMIN seguimos de cerca esta evolución legislativa porque refuerza principios clave en la lucha contra la silicosis:

  • La silicosis es una enfermedad evitable.
  • La prevención eficaz requiere control, certificación y supervisión continua.
  • La salud de las personas trabajadoras debe situarse en el centro de cualquier marco regulatorio.

El proyecto AB 2137 introduce una visión más integral de la prevención, basada en la trazabilidad, la responsabilidad compartida y la exigencia de estándares mínimos verificables.

Próximos pasos

Aunque la propuesta se encuentra todavía en fase de tramitación, el calendario normativo apunta a 2028 como el inicio de las primeras obligaciones para los operadores del sector.

Desde PREMIN consideramos que este tipo de iniciativas representan un avance relevante en la protección de la salud laboral y un ejemplo de cómo la regulación puede contribuir de forma efectiva a reducir riesgos, prevenir enfermedades profesionales y promover entornos de trabajo más seguros.