El Gobierno del Reino Unido ha vuelto a situar la prevención de la silicosis en el centro del debate institucional, destacando el papel clave del regulador de Salud y Seguridad, Health and Safety Executive (HSE), en el control de los riesgos asociados al trabajo con piedra artificial y otros materiales que contienen sílice.
Así lo señaló el Ministro de Seguridad Social y Personas con Discapacidad, el laborista Steven Timms, durante una reciente intervención parlamentaria en la que subrayó el enfoque integral adoptado por HSE para abordar esta enfermedad profesional.
Según explicó el ministro, el regulador británico está desarrollando una estrategia en varias fases que combina la inspección y la aplicación de la normativa con otras medidas estructurales:
“HSE está adoptando un enfoque en varias fases para abordar el riesgo de silicosis derivado del trabajo con piedra artificial. Este enfoque incluye actividades de inspección y control normativo, combinadas con investigación específica, la publicación de guías técnicas y la implicación de proveedores, asociaciones sectoriales y otros organismos representativos.”
Este enfoque se apoya no solo en la supervisión y el control, sino también en la investigación científica, la publicación de guías técnicas y el diálogo continuo con proveedores, asociaciones sectoriales y empleadores, con el objetivo de elevar los estándares de protección en los entornos de trabajo.
Durante su intervención, el ministro Timms también destacó la evolución positiva de la industria, señalando el crecimiento de la oferta de materiales con menor contenido en sílice y una mayor adopción de estas alternativas por parte del sector.
“La gama de productos con menor contenido en sílice disponibles en el mercado ha seguido ampliándose y la adopción de estas alternativas de bajo contenido en sílice está creciendo, reforzada por una mayor difusión y promoción de los resultados de la investigación de HSE y de las expectativas regulatorias en materia de control de la exposición entre asociaciones sectoriales, proveedores y empleadores.”
Este cambio, según explicó, se está viendo reforzado por una difusión más amplia de los resultados de investigación de HSE y por una mayor claridad en las expectativas regulatorias sobre el control de la exposición, lo que está impulsando prácticas más seguras en los talleres y centros de trabajo.
Las declaraciones del ministro británico refuerzan la importancia de un marco regulador sólido, basado en la evidencia científica y en la colaboración con la industria, como vía fundamental para prevenir la silicosis y proteger la salud de los trabajadores.
Desde la Fundación PREMIN, este tipo de posicionamientos institucionales internacionales subrayan la necesidad de seguir avanzando en prevención, formación y adopción de materiales y procesos más seguros, pilares esenciales para reducir los riesgos derivados de la exposición a la sílice cristalina respirable.